El Informe Anual del Juego en España 2008 severamente cuestionado por su inexactitud
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La Asociación Gallega de Empresas Operadoras (AGEO), puso en duda la información sobre la recaudación de las máquinas recreativas de tipo B en Galicia. Esta información apareció en el Informe Anual del Juego en España 2008 publicado por el Ministerio del Interior.
AGEO asegura que las cifras incluídas en el informe se basan en estimaciones y no reflejan la situación real del sector de juegos de azar en Galicia.
El Informe Anual de Juego en España 2008 fija la cantidad jugada por máquina por año a 57.994 € (importe neto de 14.498,57 €) y lo multiplica por 13.607 máquinas de juego existentes en la actualidad en Galicia. Estas cifras no son reales porque no contemplan un número significativo de máquinas que están fuera de servicio y porque indicarían un aumento de un 72% si se compara con el año 2007.
AGEO afirma que en 2008 el total exacto de máquinas de tipo B en explotación en Galicia fue de 11.571 y el importe jugado por año en cada una de ellas fue de 38.000 € (importe neto de 9.500 €). Basándose en estas cifras, la cifra recaudada real es 439 millones de euros frente a 459 en 2007. Por lo tanto, no hay un aumento de la recaudación total de las máquinas respecto al año anterior, como sostiene el informe, pero una disminución de 4,5%.
Según FAMAR (Federación de Asociaciones de máquinas recreativas) la verdadera situación económica española en la actualid está teniendo un impacto muy negativo en el sector de los juegos con un descenso del 8% en los ingresos en el 2008 y el 20% en el primer semestre del año 2009.
FAMAR considera que es preciso tomar medidas urgentes para evitar una grave crisis sectorial con una fuerte incidencia en el empleo.
Una primera medida sería la reducción de la actual tasa de juego aplicada a casi 250.000 máquinas de tipo B instaladas en España del 25% en 2010 y 2011. Las Comunidades Autónomas españolas recogen aproximadamente 900 millones de euros por este concepto.
El impuesto actual es claramente insostenible y muchas empresas que operan en este sector se ven obligadas a interrumpir un número significativo de máquinas porque son incapaces de pagar la tasa de juego correspondiente.